El pasado 1 de agosto se celebraba en Cádiz la decimotercera edición del Festival Internacional La Isla del Blues, nombre un poquitín pomposo para un festival que solo consta de un concierto pero bueno, es lo que hay. Y alguién pensará qué hacemos hablando de ello pasados cinco meses. Pues lo mismo que lo hacemos de un concierto vía satélite de Elvis Presley un 14 de diciembre del 73, de la gira de las Américas de los Stones allá por el 75 ó del glorioso festival de Monterey con Hendrix en lo más alto y nos quedamos tan anchos, que esto es libre ¿o no?
Pues bien, una vez hechas las "no disculpas" de rigor, hablemos de música. A los que conozcan este festival, sabrán que lo de la "Isla" viene por celebrarse en sus inicios en San Fernando (Cádiz), uséase La Isla de León, aunque ya son varias las ediciones que lleva el evento en Cádiz capital, variando los escenarios primero el teatro de verano Jose María Pemán y hace no mucho, en el Baluarte de la Candelaria.
A lo que interesa. Esta pasada edición contaba con la presencia de dos destacables guitarristas: Matt Schofield y Jason Barwick. Quizás sólo conocidos por expertos, pero para los allí presentes convertidos en referencia de cómo se puede seguir la estela de los Vaughan, Hendrix, Page, Albert Collins o Freddie King sin sonar a imitación o a banda tributo. Con el pequeño retraso de rigor, no mucho realmente, apareció sobre las tablas el violero Matt Schofield, gorra del revés como para dejar clara su procedencia USA, error!!!! Matt está considerado de los mejores guitarristas en activo nacidos en la Gran Bretaña. Temas propios en su inmensa mayoría, que a buen seguro hicieron a muchos entrar al día siguiente en Amazon para pillar sus discos. Influencias jazzísticas, blues sin estridencias y una guitarra para escuchar paladeando y descubriendo matices, de esos temas que oyéndolos una y otra vez con atención, siempre encuentras algo nuevo y oculto. Presentando su tercer disco de estudio "Heads, tails & aces", nueve temas propios más dos versiones: Woman Across The River, de Freddie King y el clásico de Elmore James, Stranger Blues. La principal diferencia en este trabajo respecto a los anteriores, la incorporación de bajista al trío anterior, formado por guitarra, batería y hammond. El primer trabajo de Matt, The Trio Live, compuesto de versiones, fue seguido en 2005 por Siftin´Thru Ashes y dos años después lanzó Ear To The Ground. Un músico a seguir.
Pero seguro que lo que dió más que hablar fue la segunda parte. Y fue porque el imberbe Jason Barwick, que podría ser el hijo de muchos de los allí presentes, además de atacar las seis cuerdas con maestría es un verdadero showman. Al consabido tocar la guitarra por detrás de la cabeza (ay, si a su padre le hubiese gustado más el fútbol y menos Jimi Hendrix...), se unían los saltos de poseído y el efectista tocar la guitarra con el arco de un violín. Pero todo esto no significaría nada sin las magníficas versiones del genio de Seattle o de los Zeppelin. ¿Y tocaba solo? No hombre, no. Junto a él un buen bajista/vocalista y un contundente batería, padre e hijo respectivamente. Hay que decir que el orgullo que emanaba el bajista hizo pensar a muchos que Jason Barwick era su hijo, pero no. ¡¡Ah!! Otra cosa, ese trio de raigambre hendrixiana lleva por nombre The Brew, casi se me olvidaba. Que sepamos con dos discos en el mercado, el primero homónimo y el segundo The Joker.
Y leyendo todo esto parecen no tener importancia los músicos que acompañaban a Matt Schofield y a Jason Barwick y no es así. La banda de Schofield está formada por Johnny Henderson al órgano hammond, y dos nuevos miembros, el batería Alan Baudry y Jeff Walker al bajo, músicos avezados pero con la clara intención de pasar desapercibidos, todo lo contrario que Tim Smith al bajo y Kurt Smith a las baquetas, los secuaces de Jason Barwick. Dos formas totalmente distintas de entender la música, o quizás, de entender la música en vivo. Un grupo liderado por un guitarrista/cantante de los que uno se imagina en una sala casi a oscuras y llena de humo, y otro liderado por un casi infantil maníaco de las cuerdas, que con un poco (o un mucho) de suerte, podrían hacer botar un recinto de respetables dimensiones. Dos estilos de hacer buena música totalmente diferentes.
sábado, 23 de enero de 2010
miércoles, 13 de enero de 2010
The Rolling Stones: gira sí, gira no...
Por mucho que los fans nos empeñáramos, y es fácil decirlo a toro pasado, estaba claro que The Rolling Stones no iban a aparecer en el festival de Glastonbury, a celebrarse del 23 al 27 de junio del 2010. Y eran muchas las razones. Los Stones no son una banda que se prodigue en festivales, por lo que incluir en una hipotética gira de vuelta a los escenarios una aparición en este evento no tenía demasiada base.
Lo cierto es que de momento no hay planes de gira para este año. A finales de 2009 se había comentado esta posibilidad. El corista del grupo Bernard Fowler, en unas manifestaciones supuestamente malinterpretadas parecía contemplar esa posibilidad. Además la actividad en la producción musical de Keith Richards junto a Jack White III, las esporádicas apariciones de Ron Wood junto a uno de sus hijos o incluso la rapidez de Charlie Watts al negar rumores de abandono por su parte de la banda, daban pábulo a comentarios.
Pero al final nada de nada: Fowler desmintió lo publicado en los medios argentinos y en los de medio mundo, las producciones de Keith quedaron en sólo eso y el affaire de Ronnie con su ex-novia rusa, que terminó como el rosario de la aurora, parecen no aconsejar la vuelta de Wood a la carretera en estos días.
Un golpe de realidad para los fans de la banda y para los buenos aficionados al rock. Los Stones de momento siguen inactivos como banda, quizás la coyuntura económica así lo aconseje. No olvidemos que una gira de sus majestades satánicas es algo más que una simple gira de un grupo de rock: seguros médicos, visados, promotores, expectativas de ventas millonarias, patrocinadores... Lo malo es lo que dice ese tema del Lp "It´s Only Rock And Roll": TIME WAITS FOR NO ONE. El pasado 18 de diciembre el pirata cumplió 66 añitos, la misma edad que Mick Jagger, dos menos que Charlie Watts y cuatro más que Ron Wood, con lo que ello conlleva. Son humanos aunque no lo parezcan...
Pero bueno, el año acaba de empezar y quién sabe si los veremos pronto en acción. Quizás este año, ó en 2011, ó en 2012 en el 40 aniversario de la banda y con los fastos de la olimpiada de Londres como telón de fondo, o celebrando el fin del mundo según los mayas... Seguro que los Stones sobrevivirían.
Lo cierto es que de momento no hay planes de gira para este año. A finales de 2009 se había comentado esta posibilidad. El corista del grupo Bernard Fowler, en unas manifestaciones supuestamente malinterpretadas parecía contemplar esa posibilidad. Además la actividad en la producción musical de Keith Richards junto a Jack White III, las esporádicas apariciones de Ron Wood junto a uno de sus hijos o incluso la rapidez de Charlie Watts al negar rumores de abandono por su parte de la banda, daban pábulo a comentarios.
Pero al final nada de nada: Fowler desmintió lo publicado en los medios argentinos y en los de medio mundo, las producciones de Keith quedaron en sólo eso y el affaire de Ronnie con su ex-novia rusa, que terminó como el rosario de la aurora, parecen no aconsejar la vuelta de Wood a la carretera en estos días.
Un golpe de realidad para los fans de la banda y para los buenos aficionados al rock. Los Stones de momento siguen inactivos como banda, quizás la coyuntura económica así lo aconseje. No olvidemos que una gira de sus majestades satánicas es algo más que una simple gira de un grupo de rock: seguros médicos, visados, promotores, expectativas de ventas millonarias, patrocinadores... Lo malo es lo que dice ese tema del Lp "It´s Only Rock And Roll": TIME WAITS FOR NO ONE. El pasado 18 de diciembre el pirata cumplió 66 añitos, la misma edad que Mick Jagger, dos menos que Charlie Watts y cuatro más que Ron Wood, con lo que ello conlleva. Son humanos aunque no lo parezcan...
Pero bueno, el año acaba de empezar y quién sabe si los veremos pronto en acción. Quizás este año, ó en 2011, ó en 2012 en el 40 aniversario de la banda y con los fastos de la olimpiada de Londres como telón de fondo, o celebrando el fin del mundo según los mayas... Seguro que los Stones sobrevivirían.
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